miércoles, agosto 31, 2011

Historias paralelas divididas por una cordillera

En 1973 Pinochet derrocó al presidente Allende, y su calvario duró 17 años, hasta 1990. Pero la finalización de la dictadura no puso punto final al modelo económico que impuso mediante armas y genocidios, sino que prosiguió, e incluso se profundizó. Durante los siguientes 20 años de democracia, el conglomerado político llamado “la concertación” tomó como suyas las reformas de Pinochet y sin cuestionar la legitimidad de las medidas, no sólo las sostuvo sino que las profundizó.

El modelo económico que impuso Pinochet con rifle en mano, los argentinos lo conocen bien porque fue el mismo modelo que impuso de este lado de la cordillera otro grupo de genocidas como Videla y Martínez de Hoz.

Al margen del paréntesis radical, a principios de los 90 cuando la concertación de Chile se proponía sostener el modelo impuesto por Pinochet, en Argentina Menem y Cavallo buscaron finalizar el trabajo realizado por Videla y Martínez de hoz.

Cada uno con su idiosincrasia, pero las historias de ambos países son sumamente similares. En ambos cuando llegó la democracia continuaron el modelo económico que había impuesto la dictadura.

En Chile como en Argentina, Pinochet y Videla hicieron las reformas que imponía, financiaba, legitimaba y propiciaba EEUU bajo el Plan Condor, reformas hoy mundialmente conocidas como “el consenso Washington”. Así como EEUU financió a guerrillas para impedir la llegada del comunismo en medio oriente y otros países del Asia para quedarse con sus recursos naturales, en el patio trasero también financiaron guerrillas para que primen, mediante armas, las ideas liberales.

El llamado neoliberalismo, en resumen busca quitar toda injerencia del Estado en la economía. Si bien existe fundada teoría liberal que lo justifica, entendiendo que es la mejor forma en asignar los recursos, en la práctica, es la mejor forma que tiene EE.UU. para hacer lo que le plazca en el patio trasero y otras regiones del mundo. Simple, si la regla de oro es que manda el que tiene más capital, nadie puede ganarle en esa batalla a EE.UU.. Ni cuando se juega de local.

Como quitar del boxeo las categorías, se manda a pelear a un peso pluma contra un peso pesado, solo con la regla que no se permiten golpes bajos. Sólo juego limpio y que gane el mejor.

En Argentina el modelo económico liberal estalló por los aires en 2001. Si bien se barajó la idea de profundizar el régimen y continuar el desguace del Estado (dolarización), finalmente se optó por volver a que el Estado no solo tenga injerencia en la economía, sino también que deje de privilegiar al capital extranjero, por sobre el nacional.

En 2011 las masivas protestas sociales en Chile exigen un cambio de sistema y no sólo en materia educativa. Justo cuando el cobre alcanza récord histórico, una sociedad que apostó hasta hace semanas al derrame, advierte que ese derrame no llega. Que las desigualdades sociales que se consolidaron, no son el “precio del progreso”, sino la consecuencia de un modelo económico que concentra riqueza.

Limitar las manifestaciones en Chile sólo al un conflicto educativo, es un análisis superficial de los acontecimientos. Cacerolazos en todo el país, manifestaciones multitudinarias mostrando el descontento social ante la situación socioeconómica, huelga general de más de dos días, advierte que los acontecimientos en Chile quizás arrancaron con una demanda educativa pero que se sumaron un sinfín de reclamos sobre un modelo socioeconómico que no da respuesta a amplios sectores de la sociedad, aún en su mejor momento histórico.

Argentina en 1976 arrancó un modelo económico que finalizó en 2001. Chile arrancó el mismo modelo en 1973 y todavía perdura, pero por primera vez en 40 años se advierte un profundo rechazo desde la sociedad ante las promesas incumplidas.

Argentina cuando dejó de lado el modelo liberal, restituyó el poder del estado en la economía para propiciar una mejor distribución de la riqueza. Solo en 8 años, creó 5 millones de puestos de trabajo, sumó 2 millones de jubilados y 4 millones menores de edad. En 8 años Argentina reincorporó a la economía al 25% de la población que el modelo previo había marginado.

En Chile el actual ministro de economía reconoce que la pobreza es, por lo menos, el doble de lo que se reconoce oficialmente.

Chile dispone de los recursos y la oportunidad histórica no sólo otorgar educación universitaria gratuita como en otros países de la región, sino para bajar drásticamente la pobreza. Pero para ello se tiene que optar por dejar el modelo liberal y devolver al Estado el monopolio del cobre.

Hoy sólo el 25% de la producción de cobre en chile es estatal, gracias a pinochet y la concertación. Para peor, Piñera (supuestamente el primer presidente de derecha en democraica) quiere privatizar parte de lo poco que queda en manos del estado.

En la corta pero fructífera presidencia de Allende (1970-1973) no sólo había estatizado el Cobre (en sus papabras: "el sueldo de Chile"), sino también que había asegurado, por medio de la constitución, educación pública universitaria gratuita. Estas medidas no solo le costaron su presidencia, también le costó su vida.

Allende marcó el camino, y si bien Pinochet y la Concertación se encargaron de sepultarlo, hay vientos de cambios en Chile que presagian que su muerte no fue en vano.

Fuerza Chile, la historia nuevamente está en tus manos.
Larry.

viernes, agosto 19, 2011

Proyecciones previas antes del Domingo LTA


Parece que Poliarquía le pifió en esta oportunidad. Igualmente, el que anticipó el resultado y con demasiada antelación, fue Artemio López. Mientras Joaquín y tantos otros lo desprestigiaban por su tesis (piso 30% en 2009 + reactivación económica + archipiélago opositor = piso 40%), fue el único que realizó un análisis previo que coincide con lo que fue la realidad del domingo, mis felicitaciones por su trabajo.


Larry

miércoles, agosto 17, 2011

¿Que les pasó? (segunda edición)


“Que les pasó?” es un libro donde el autor se propone realizar un análisis contemporáneo de algunos ex políticos de la Argentina, y su estrecha relación con los principales multimedios de poder monopólico.

El autor analiza la suerte de políticos que vendieron su alma e ideales a los multimedios, con tal de transitar el camino fácil y lo instalen como referente político para que le otorguen más chances frente a las elecciones presidenciales.

“Te doy cámara que llega a millones, si vos impedís la ley de medios”, fue el pacto secreto entre políticos y algunos medios que monopolizan el mercado de telecomunicaciones en Argentina y que ven peligrar su monopolio con dicha ley. “Tu empresa es mi empresa, tus hijos son mis hijos”, se escuchó una noche cerca de la redacción de un diario, cuando se ajustaba los detalles del acuerdo por cuantiosas horas semanales de tv abierta y x litros de tinta para diarios.

Pero como ningún empresario pone todos sus huevos en una misma canasta, al mismo tiempo se gestaba el acuerdo con otro político con el mismo afán de Poder. El voto no negativo parecía que lo había catapultado al 2011 sin escala. La idea era sostener esa imagen lo necesario para cumplir lo que parecía una sencilla tarea. Sin decir ni una palabra relevante en toda su historia política, igualmente lograba estar todas las semanas en tapa de los diarios y ser un claro presidenciable. El multimedio hacia una tarea brillante para sostener tamaña mentira, pese a que la nafta de la 125 ya empezaba a agotarse.

Si bien estos políticos se autoreferenciaron como el “grupo A”, el autor prefiere llamarlos como “la derecha mediática”, dadas sus principales características: Nuclearse para debilitar al oficialismo, oponerse a toda propuesta, y utilizar los medios de comunicación para saturar la pelea e intentar ganar por cansancio, más que por ideas. La estrategia no es mala cuando los principales medios de comunicación se prestan al juego, para cobrarse el favor en el Congreso con la ley de medios.

Pero no todo salió como se esperaba. Así como en el TEG el juego se termina cuando se devela el objetivo del oponente, el objetivo del grupo A fue tan evidente que terminaron poniendo el tablero de los votos en su contra. “la intransigencia no suma votos” fue la tardía lectura política de unas de las derrotadas. El otro nunca hablo, ni cuando el juego empezó, ni cuando terminó.

El libro atrapa por su narración y cautiva por los detalles en la historia. Leerlo es indispensable para entender la política argentina y su relación con los medios. La tentación por el poder es tan grande que algunos políticos se inmolan en el camino, al utilizar los medios de comunicación en desmedro de las ideas y propuestas. Gente con años en los medios de comunicación advierten que la TV es peligrosa. A muchos actores los devora el personaje y la constante exposición termina actuando como una picadora de carne. Parece que esta ley que aplica para la farándula, también aplica a los políticos de “la derecha mediática”.

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El libro se encuentra en todos los quioscos que vendan periodismo amarillo: si están los ejemplares de perfil, libre, la primera edición de este libro, o los best seller de luis majul, no tengas dudas y exígele también esta pedorrada.

Nos exigen 400.000 ejemplares para ser best seller como Majul. De la mano de twitter arranca "un milagro para Larry".

#quelespasolarry

lunes, agosto 15, 2011

De la “Crispación” a la “Cris Pasión”.

Para muchos, o mejor dicho, para quienes el “influenciómetro mediático” marcó preocupantes registros los últimos años, seguramente pudo haber llamado la atención el resultado de las elecciones. Para el resto, posiblemente lo que llame la atención es como pudo ser que sólo obtuvo el 50%, y no más.

La crispación fue una realidad en los meses de la fatídica 125. Pero lo que no fue una realidad es que duró más más allá del 2009, tal como quería venderse desde los medios y el Grupo A.

Como no intentar hacerlo, el principal error político del Kirchnerismo dio de comer tanto a la oposición, que incluso los llevó a copar el poder legislativo en 2009. Y si bien el atracón fue grande, pretender vivir de él hasta el 2011 era mucho pedir.

Crecer por errores ajenos, más que por aciertos propios, no parece la formula al éxito. No obstante, esa era la mejor carta del grupo A, pese a que Duran Barba en 2010 les advertía que ya se había agotado la nafta de la 125.

Medios y Grupo A intentaron congelar la foto del 2009. Equipo que gana no se toca. Cobos era un patriota y Carrio una estadista. Los medios hicieron desmesurado esfuerzo en resaltar la opinión de personajes que, al no adaptarse a la realidad, perdían influencia sobre la opinión pública.

En 2010, de cara al 2011, se había pasado a una etapa para proponer ofertas superadoras ante esa realidad supuestamente tan intolerable de sostener. Pero el problema es que no había propuestas (y menos superadoras) y para peor, la realidad, compleja como es, tampoco era intolerable, por lo menos no como se intentaba vender.

En la fiesta del bicentenario fue la primera vez que entre la realidad y la tapa de los diarios ya había un abismo. Sucedió lo mismo con la muerte de Néstor Kirchner. Muchos quedaron atónitos por el respaldo de tanta gente en la calle. Tanta congoja no coincidía con las tapas de los diarios que vendían un marcado desprecio popular al último presidente. No obstante, la apuesta todavía era la misma y Joaquín al otro día decía que era una plaza llena de odio y rencor.

Se quiso sostener la crispación, no se pudo.

viernes, agosto 05, 2011

Chile: Fracaso del impuesto a la educación


Cuando la economía está pujante o recalentada, el economista ortodoxo exige un rápido estrangulamiento de la demanda para enfriar la economía. El heterodoxo exige mayor inversión para expandir la oferta. Es decir, uno se centra en achicar la demanda y el otro en aumentar la oferta, cada uno con sus razones y argumentaciones que no vienen al caso.

En educación pasa algo similar, ante un sistema educativo saturado, el economista ortodoxo tiene la brillante idea de imponer un precio a la entrada, el heterodoxo en abrir más aulas.

Un camino te lleva a una sociedad educada, el otro a una sociedad fragmentada, elitista y desigual, que desatiende en educación al que más lo necesita, donde solo accedes a la universidad si dispones de recursos, fórmula que algún día estalla y encuentra al pueblo fuera de las universidades, exigiendo con marchas la entrada libre y gratuita.

Nunca, en toda mi carrera universitaria encontré una compañero que me diga: "mirá, estaba aburrido en casa mirando tele, y me vine a perder el tiempo a la Facu”

El “Free-Rider” en el Facu No existe.

Sí encontrás gente que no le es fácil estudiar, por un montón de problemas personales que acarrea y que no puede concentrarse. Pero si a ese lo llamas free rider… es pifiarle.

También encontras gente que quiere estudiar y no sabe qué. Más en los primeros años. Y un impuesto, llegado el caso que lo puede pagar, le coartas la posibilidad a que “pruebe” la carrera que más le gusta… pero a eso llamarlo free rider… es pifiarle.

Pero supongamos que el free rider en la facu existe. Aleluya!!! Los Argentinos pierden el tiempo en la facultad y escuchar a un profesor, y no tomando una cerveza o drogándose en la esquina. Si es Así: Bienvenidos Free Rider a la Facu!!!




Si tenes copadas las aulas es un dato positivo. Y no hay que “coartar la demanda” de un derecho tan básico como tener un nombre: disponer la posibilidad de estudiar.

Si tener muchos pibes en la Facu, en vez de arancelar, cargá las tintas contra el mamotreto de turno que te parezca y EXIGILE que abra más universidades.

Pero un impuesto al estudio, por “módico” que sea, le vas a quitar la oportunidad a unos cuantos… y vas a tener menos educación, no más.

Por suerte, en Argentina si no te gusta la universidad pública se puede optar por ir a una privada de excelente calidad. Pero la UBA y tantas otras nacionales es un derecho básico y elemental que sean gratuitas.


No entra en mi cabeza condicionar la educación de un purrete de 18/20 años a que consiga financiamiento para inducirlo al estudio.

No concibo en mi cabeza, juzgar de ante mano quien esta capacitado para entrar a la facultad o acusarlo de Free rider,

No concibo en mi cabeza coartar el derecho a estudiar de un pibe que muestra problemas en sus estudios.

No concibo armar un sistema que no sólo prejuzga, sino también desincentiva el estudio con penalidades económicas y para peor, ante la duda, excluye.

Respecto a su financiamiento, todo universitario, gracias a sus estudios, genera un mayor valor agregado y por lo tanto, paga un mayor nivel de impuestos, directos e indirectos en su vida como profesional, que recaen sobre el estado para agrandar el circulo virtuoso de la educación pública.

El Estado invierte 1 o 10 años en la educación de cada universitario y recibe un mayor nivel de impuestos por el resto de su vida. Es una inversión rentable del Estado, o mejor dicho de la sociedad.

Ahora, que el Estado malgaste la guita, no es culpa del purrete que quiere estudiar, ni del profesor que quiere enseñar.

Como tampoco es la culpa de ellos que el sector privado evada impuestos, mismo algún que otro egresado de la universidad que con muy baja dignidad y muy poca moral, no cumple con su parte una vez obtenido el título y su trabajo.

Si la culpa no es del alumno, no busquen las soluciones achicando la universidad imponiendo aranceles como “filtro” de quien entra y quien no a la universidad, o por cuanto tiempo puede quedarse.



La Educación publica y gratuita para todos es un derecho humano

tan básico como tener un nombre.



La universidad, permite crecer a todos como persona y al país como sociedad.

Fuerza Chile, esta pelea también la damos día a día en la Argentina.


Larry