jueves, abril 28, 2011

La Industria Automotríz Argentina en su mejor momento

Martín Lousteau publicó una interesante columna hoy en La Nación. La idea de fondo es dar el visto bueno a la presencia de directores del Estado donde tiene participación accionaría vía ANSES. Demás está decir que concuerdo en este punto, esencia básica del capitalismo. Si tenés las acciones, también sos dueño. No hay discusión válida y no aceptar que el accionista se siente en la mesa, es no aceptar el capitalismo.

Pero me detengo en otro párrafo del texto:


“En nuestro país se producen aproximadamente 700.000 autos, con una participación de componentes nacionales que apenas es del 30%. De allí que la balanza comercial de ese sector sea deficitaria en seis mil millones de dólares, es decir casi nueve mil dólares por cada unidad fabricada.”

Los números oficiales no son los que expresa el ex ministro de Economía. En el último informe trimestral del BCRA se observa el siguiente gráfico elaborado con datos del INDEC.


El saldo comercial del sector automotor registró un déficit cercano a los u$s2.700 millones en los primeros 11 meses del 2010. Supongamos que llega a 3.000 millones en todo el año, el déficit comercial es la mitad al expresado por Lousteau.

Por otro lado, usa el cociente entre u$s6MM/700M autos para advertir un déficit de u$s8.571 por cada unidad fabricada, que redondea para arriba a u$s9.000. Los números más cercanos a la realidad serían 3MM/700M autos = u$s4.300 el déficit comercial por cada unidad vendida en el país, también redondeando para arriba.

Un auto 0KM promedio sale u$s12.500. Si cada auto tiene un déficit de u$s4.300. El componente importado es del 35% para la industria local. Por cada auto el 70% es valor agregado nacional, según cuentas nacionales.
Pero al margen de la falta de precisión en los números, me llama la atención que destaque un número que no dice nada y da pie para malas conclusiones.


Un ejemplo: En los orígenes de la industria automotriz todos los autos eran nacionales, el déficit comercial automotor era menor, los componentes nacionales eran cercanos al 100% y no obstante creo que nadie puede dudar que la industria automotriz de ese entonces era peor a la actual, por no decir pésima que no lograba colocar un auto al mundo ni por casualidad.

Actualmente, la mitad de la producción de la industria automotriz se exporta, lo que refleja la calidad de los productos que pueden competir a nivel internacional. De hecho, se venden a mejores precios que los autos brasileros, actualmente subsidiados para lograr exportar con el súper real.

Volviendo al ratio de componente nacional, en 2010 no sólo se registró un récord en el nivel de producción y exportaciones del sector automotriz, sino que ello se logró disminuyendo el déficit comercial del sector. ello solo se logra si se sustituye importaciones.

En 2008 el déficit comercial del sector fue de u$s3.400 millones (según el gráfico) y en 2010 fue más bajo (3.000) aún con mayor nivel de producción. Ergo se observó sustitución de importaciones sin perder calidad, tal como lo demuestra el récord de exportaciones.



Hace poco hablábamos que la economía en 2010 sustituyó importaciones ante la evidencia de igual cantidades importadas y mayor PBI. Es claro que el sector automotriz fue uno de los sectores que mayor contribución hizo no sólo para aportar valor agregado a las exportaciones locales, sino para sustituir importaciones pese a la apreciación cambiaria. Ello gracias a la productividad ganada los últimos años.



La idead de sostener el tipo de cambio es para ganar el mercado interno y con el economías de escala que ello permite, bajar los costos unitarios. Una vez que se copa el mercado interno, el desafió es ganar mercados externos ahora estando mejor preparado. En efecto, la mayor productividad ganada permite ser competitivo aún cuando de aprecia la moneda local. El sector automotor es un excelente ejemplo de porqué el MODELO CONTINUA aun con tipo de cambio más apreciado.


Desde 2005 a la actualidad se realizan 17 nuevos modelos en Argentina para el mercado local y venta a Latinoamérica.


Entre ellos, en Argentina se hace la nueva Amarok para el mercado local, Latinoamérica y el mundo. Si ves una Amarok en Asia, Europa, EEUU o Latinoamérica, abrí el capot y dirá industria Alemana o Argentina.


El mejor momento de la Industria Automotriz Nacional, sin duda.
Larry

lunes, abril 25, 2011

No se hagan los Rulos.

Según Poliarquía, antes de la muerte de Néstor Kirchner, CFK tenía una intención de voto del 24% para las elecciones del 2011.

Tras la muerte de Néstor Kirchner, los números subieron casi 20 puntos. En noviembre 2010 CFK tenía una intención de voto del 43%.


Los números continuaron su ascenso los últimos meses. En la última medición, marzo 2011, la intención de voto llega al 50%. Una cada dos personas votarían al oficialismo en octubre de 2011, según Poliarquía.

Recuerdo cuando Artemio Lopez decia que el Kirchnerismo ganaría las próximas elecciones presidenciales, advirtiendo el piso que logró el oficialismo en las elecciones parlamentarias de 2009 (30-35%). Sin duda el peor momento tras la crisis del campo (2008), sequía y recesión económica (2009). Todos los que se reían de su análisis pueden dirigirse a su blog y pedir disculpas.

Que matete ideológico que tiene la gente en la cabeza. Votan a Kirchner, luego al Colombiano/ Macri/Pino, incluso muestran alta intención de votar a Cobos, y ahora vuelven todos asustados a votar a Cristina o a cualquiera que ella elija a dedo, si es que no se presenta.
Al margen del peso de la realidad que los diarios no pueden tapar, también parte de ello se explica por la patética actuación de la oposición. Desde el 2009 a la actualidad, ni una idea, solo palos en la rueda, y el populismo del 82% movil y al mismo tiempo prometer baja de retenciones si se asume, además de no querer pagar la deuda.

Alica Alicate, Larry.

viernes, abril 15, 2011

35 años después, preso.

Alfonsin tuvo el coraje de llevar a los militares al banquillo de los acusados.

En el “Juicio a las juntas” (1985), los principales responsables del Golpe cívico militar de 1976 fueron inmediatamente privados de su libertad.

Lamentablemente las leyes de “Punto Final” (1986) y “Obediencia debida” (1987), del Gobierno de Alfonsin, impidió enviar a juicio al resto de cómplices de la triste historia de 1976 al 83.

Con estás leyes se impedía detener, por ejemplo, a Alfredo Astiz, entre tantos otros macabros personajes, pero de escalafón inferior en el ámbito militar, pese a las sobradas pruebas de delitos de Lesa humanidad.

Luego vino Menem. Una de sus primeras medidas de Gobierno fue dejar sin efecto las condenas que surgieron en el juicio a las juntas. En 1989 y 1990 anuncia los indultos que permitió dejar a todos libres, sin pena ni castigo, a los máximes responsables del golpe de Estado de 1976.

La impunidad fue máxima en la década de los Noventa. Caminando por recoleta podías cruzarte con Videla o Astiz, paseando el perro o tomando un helado, gozando de los derechos de todo ciudadano. Acá no pasó nada. No se mira para atrás, pese a que abuelas, madres, hijos, familiares, colegas y amigos, no dejaban de llorar los desaparecidos.

En 2003, en el primer año de Gobierno, el Dr. Néstor Carlos Kirchner deja sin efecto los indultos como también las leyes de punto final y obediencia debida.

Con los años, la corte suprema de justicia declara la inconstitucionalidad de los indultos de Menem (2007), además que avala la anulación de las leyes de "Punto Final" y "Obediencia Debida".

En este nuevo escenario, una catarata de juicios empezaron en Argentina sobre todos los responsables de la última dictadura, pero por primera vez, desde el primero al último. Como nadie puede ser dos veces sentenciado por el mismo hecho delictivo (es un derecho constitucional), ninguno de los máximes responsables fue inmediatamente a la cárcel nuevamente.

Igualmente las aberraciones realizadas en los años de dictadura fueron infinitas, o mejor dicho, no menos de 30.000, lo cual no tardaron en empezar a caer las nuevas causas judiciales que permitía enjuiciarlos, a algunos nuevamente, a otros, por primera vez. A fin de 2010, exactamente el 23 de diciembre de 2010, se conoce la sentencia a Videla, por delitos de Lesa humanidad. Videla actualmente está en cárcel común.


Caen los responsables y caen los cómplices,


Dr. Néstor Carlos Kirchner, donde quieras que estés, 30.000 veces gracias.

Larry

martes, abril 12, 2011

Impuesto a las Ganancias: La película.

Desde la salida de la convertibilidad a la actualidad, se observó un 300% de inflación según estimaciones privadas. Las mismas que estúpidamente hoy se quieren multar, en un claro abuso de las facultades de funcionario público.


Quién cobraba $1.200 en 2001 a precios de hoy sería $4.800.Llamativamente todos los años en que se subió el mínimo no imponible, más de uno despotricó por la medida, sin nunca contar toda la película y advertir que si no se sube el mínimo no imponible, hoy TODO TRABAJOR EN BLANCO estaría pagando ganancias. Desde la empelada de servicio, al CEO de un banco.

La canasta básica sale más de $2.300 pesos, sumale un alquiler de $1.700, cualquier trabajador subsiste con $4.000 pesos. ¿Qué sentido tiene cobrarle “impuesto a las ganancias” a uno que hace malabares para llegar a fin de mes? yo no le encuentro sentido. Es cazar en el zoológico, ir por las migajas.

Pero que pasó con todos los que están por encima del mínimo no imponible en los últimos años? A estas personas se le incrementó la presión tributaria por el impuesto a las Ganancias. Ello es así, porque si bien todos los años se actualizaba el mínimo no imponible, el algunos años no se actualizó las escalas nominales para tributar dicho impuesto.


De esta manera, si en 1999 al tener 20.000 pesos de ingresos mensuales tributabas ganancias por el 5%, actualmente para quien dispone de ingresos por 20.000 mensuales, tributa cerca del 20%. En dólares, el que ganaba u$s20.000 dólares, tributaba 5% en 1999, actualmente el que tiene ingresos inferiores a u$s5.000 trubuta el 20%.


La famosa “Tablita de Machinea” en el 2001 (en verde en el gráfico) fue por todo. Buscó hacer por ley, lo que muchos economistas hoy quieren hacer por inflación. Se bajó el mínimo no imponible y al mismo tiempo se bajaron las escalas para tributar el impuesto. Al bajar el mínimo no imponible, incrementó sensiblemente la cantidad de trabajadores afectados, encontrando un gran rechazo sobre la población.


El actual Gobierno hizo el camino intermedio, subió el mínimo no imponible cercano a los niveles de inflación, pero no actualizó las escalas nominales en todos los casos, generando una mayor presión sobre el tributo a los que ya estaban afectados. Como resultado, aumentó la progresividad del impuesto (paga más el que gana más) sin necesidad de ir por migajas entre los asalariados que ganan lo mínimo para comprar la canasta básica y pagar el alquiler.


La semana pasada se incrementó el mínimo no imponible y las escalas un 20%. Magnitud levemente por debajo de los valores de inflación registrados según consultoras privadas. Por lo tanto, ello implica que nuevamente se incrementó la cantidad de personas afectadas por el impuesto a las ganancias, al mismo tiempo que se aumentó la presión tributaria para todas las personas que ya estaban afectadas.


El crecimiento económico, que no es otra cosa que ganancias privadas en ascenso, y mayor presión sobre los ingresos de personas físicas, llevaron a que por el impuesto a las ganancias hoy se recaude una magnitud récord superior a los 5,1% PBI.


Por supuesto que hay que incrementar aún más la participación de este impuesto, pero no a costa del trabajador que dispone de ingresos para mantener una familia sin darse ningún lujo.


El 20% de la Población se queda con el 50% del PBI. Es claro donde hay que poner la lupa.


Larry


Nota: Gráficos gentileza de Bein y Asociados.

viernes, abril 08, 2011

Cae el candidato del establishment

El establishment había encontrado el muñeco ideal. Un tipo con más ambiciones que ideas, con más suerte que cabeza. Permeable como pocos, aunque influenciable como muchos. Sin convicciones ni motivaciones, más que el deseo de coquetear con el poder.

Los medios hicieron un personaje de la nada. Sin frases que desnuden ideales, ni definiciones que reflejen una visión de país, igualmente lograba tapas y fotos solo con frases hechas y bien Naiff. Insulsas, vacías, no hay una sola frase o definición más allá de su voto no positivo, que para colmo delataba más miedo y presiones que convicciones.

Posteriormente, avalentonado por medios y los centros de poder, hasta se animó a jugar a dos puntas. Ser vicepresidente, y al mismo tiempo, jefe de la oposición. Puestos tan relevantes e igualmente nunca llevó los hilos de ninguno, sin darse cuenta que el títere era él. Vos vení acá, sacate foto con este, pasea contento por la Rural y prometé dialogo y prosperidad. Tareas simples para una persona que no se le puede pedir mucho.

Fueron solo 5 minutos de fama que la mentira mediática supo dilatar tres años. Pero nadie quiere traidores en su fila, nadie quiere oportunistas. Un muerto político, si es que alguna vez lo fue.

Para adentro, la popularidad que alcanzó no se hizo sola, vale preguntarse uno mismo que se valoró de este personaje, para después dejar de hacerlo. Como un tema pop en la radio, primero fascina escucharlo y unos meses más tarde ya nadie se acuerda de él.

El establishment había encontrado el muñeco ideal. Veremos quién es el nuevo trapito. Candidatos sobran.