jueves, julio 15, 2010

Orgullo Ciudadano

Les habla un hetero 100% , casado, con hijos, católico por elección propia y consciente (ya que no es que “me bautizaron” de niño, sino que yo mismo “me bauticé” a los 21 años con plena consciencia de lo que hacía, después de haber leído la Biblia por mera curiosidad y haber entendido que se trata de un libro de amor al prójimo, de perdón, de solidaridad, de tolerancia… y nunca de condenas lapidarias).

Realmente, hoy me siento más contento y orgulloso de ser de este país. Mucho más que si se hubiera ganado el mundial de fútbol… Vean este mapa, que ya aparece en la entrada de Wiki sobre “same sex marriage


No es poco el peso del prejuicio que nos hemos sacado de encima, entiendo yo, y más teniendo en cuenta que en muchos países la homosexualidad se pena con la muerte, o con castigos muy pesados.



Pero lo que más orgulloso me pone es la altura que tuvo el debate del Senado. Lo seguí en todas su parte final (últimas 6 horas de debate). Hubo exposiciones impresentables, que es a lo que estaba acostumbrado, y llegaron desde todas las vertientes partidarias.

Pero me sorprendió gratamente la no desdeñable cantidad de exposiciones de primera que tuvieron muchos legisladores… Brillantes algunos, para aplaudir. Me acuerdo de los cierres del socialista Giustiniani y del radical Saenz, pero también hubieron otros muy buenos de legisladores afines al gobierno, de partidos provinciales…En fin, de una transversalidad partidaria (y entre partidos que son acérrimos enemigos) que invita a soñar que los debates de otras cuestiones pueden darse de otra manera, para así lograr un activo económico-social muy valioso para el desarrollo, y que nos falta: la Capacidad de Consenso.

Y también me quedó la grata sensación de que nuestros legisladores, tan desvalorizados (muchas veces con razón) pueden ser personas con una gran capacidad de pensamiento propio, y pensamiento muy bien fundado en la lógica robusta, la razón, y los valores humanos…

Quizás me quedó el resabio de los 90 la equivalencia “Cogreso = Ñoquis”, y de ahí que se entienda mi "grata sensación" para con lo que percibí del debate de ayer/esta madrugada.

Pero alegrémonos, que esto ha sido una victoria sobre el miedo irracional, pero también sobre el conservadurismo egoísta, hipócrita y mezquino, sobre una forma de odio.

Saludos.

PD: A los economistas no nos vendría mal una especie de “salto ideológico fundamental” que tenga paralelo con este que tuvo lugar en lo social. Veo que hay mucho “dogma” del mainstream neoclásico. Pero eso ya lo hemos discutido en otra parte.

PD2: Pregunto: ¿Ya tenemos las condiciones de “costos baratos” y “marco legal adecuado” para generar una ola de “inversiones” tendiente a explotar nuestra “ventaja comparativa” sobre la industria turística gay?? :P

8 comentarios:

R dijo...

La verdad que da gusto, no concuerdo en casi ninguna de las cosas posteadas en este blog...

Sin embargo no me gusto la dimension politica que tomouna cuestion basica de igualdad entre personas

Saludos

Die dijo...

R: no es algo personal, pero estoy algo cansado con los comentarios de la "dimensión política" o el "se tornó político el asunto".
Por supuesto que es un asunto político, como todo asunto que compete al Congreso y a los políticos.
No se debería esperar menos del asunto.
Prescindir de la política es dejar todo en mano de tecnócratas, y ya tuvimos muy malas experiencia con experimentos de este tipo.

Die dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Utz dijo...

Joe,

¿no encontraste condenas lapidarias en la Biblia?. ¿Qué versión leíste?.
Porque condenas lapidarias hay. Que estén bien o mal, es otro asunto.

Natalio Ruiz dijo...

Joe

Yo veo que hay mucho "dogma" (también) en los economistas heterodoxos.

Por otro lado, desde hace unos años que Buenos Aires se declara "gay friendly," me acuerdo de ver los banners en la página del GCBA. Por lo menos, desde Telerman. Probablemente ahora se dé más impulso a la industria como decís.

Alan dijo...

coincido con lo escrito por Joe y con el comentario de Die.

Orgullo y alegría.

Joe dijo...

R, gracias por el comentario. Coincido con lo que dicen Die y Alan respecto de la dimensión política. Es un cambio que afecta no sólo a una minoría sino a una de las instituciones (digo “instituciones” en el sentido antropológico) más arraigadas, y como digo en mi post, es un cambio quizás más trascendental y menos “poca cosa” de lo que a primer vista parece. Adicionalmente, compará con la situación de los homosexuales en otras partes del mundo, y ahí verás por qué tenía que ser una cuestión política sí o sí.
Y te digo más. En general estamos acostumbrados a que el término “político” tenga una connotación muy negativa. Eso debe mudar, porque sin política no se lograrán los cambios que muchos deseamos. La política puede ser hermosa, y creo que justamente con este debate del matrimonio homosexual, la manera en que se dio, se ha demostrado la belleza que puede alcanzar.

Utz, no es la intención iniciar un debate teológico aquí. Pero igual te aclaro mi visión. Yo hablo del Nuevo Testamento, y quizás vos incluís el Viejo, en donde sí hay muchas normas de castigo que han de aplicarse entre personas. Pero con la llegada de Jesús eso supuestamente cambia. No sólo que no recuerdo menciones a castigos de ningún tipo que las personas se hagan las unas a las otras (el que castiga es Dios, dice), sino todo lo contrario. Aparte del lema central del perdón (siempre que el arrepentimiento sea sincero) que recorre todo el texto, hay muchas parábolas y menciones que se relacionan con lemas como “No juzgues y no serás juzgado”, la famosa situación que se resuelve con la frase “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, la frase de “ver la paja en el ojo ajeno y no notar la viga en el propio”, etc.
Además, te digo aquí medio entre paréntesis, si se siguieran los preceptos de la Biblia, la Iglesia debería ser de otra forma, y no con un Papa que vive en Roma en un palacio, rodeado de oro, señalando con el dedo a los supuestos “pecadores”, juzgándolos y matándolos o condenándolos socialmente según la época, etc. etc.

Natalio y Alan, gracias.

Utz dijo...

Joe,

está claro. Si la referencia es a quien administra el castigo, en el NT es claramente Dios, y en términos bastante contundentes.
Ya que mencionás al Papa, hago notar algo: me llama la atención la obsesión que existe con el catolicismo. Está lleno de confesiones cristianas, con un arco muy amplio de prácticas e interpretaciones del Evangelio. Se le pide al catolicismo que cambie y adopte prácticas y modos, que ya hace rato existen en otras confesiones cristianas. Por ejemplo, en Argentina, la Iglesia Luterana Danesa hace tiempo que hace matrimonios de lesbianas (e imagino que de gays también). Los episcopales de EE.UU., por ejemplo, tienen sacerdotisas, obispas, sacerdotisas lesbianas, y obispos gays que viven con su pareja sin ningún problema. Por supuesto, infinidad de confesiones aceptan el divorcio, la anticoncepción en todas sus formas, y alguna seguramente acepta el aborto.
Y por supuesto, ninguna de estas confesiones tiene un Papa que viva en un palacio de oro.
Pero me asombra que nadie se entusiasme por pertenecer a estas confesiones, y que haya como una obsesión para que el catolicismo se convierta en alguna otra cosa, lo cual es improbable. Es más probable que lisa y llanamente desaparezca.