viernes, marzo 06, 2009

El Economista Naufrago

Supongan que están en el siglo 18, navegando cerca de la costa en un barco de dimensiones importantes.
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La tranquilidad que otorga el faro desde la costa con su imponente luz que se ve a millas de distancias, ofrece una intangible seguridad que da la sensación que reduce cualquier frente de tormenta en alta mar, a una simple llovizna tropical.

Una simple luz, pero que indica cual es la dirección para estar a salvo. No importa lo que pase, no importa si nunca la usaste, está allí, el faro ilumina y da un rumbo a lo seguro. El "fly to quality" de los barcos....

Ahora imagínense que esa potente luz que surge desde el faro y que permite diluir todos tus miedos, se apaga en forma abrupta. Atónito, en ese momento hasta el más valiente y fornido pirata, con años de navegación y con más días sobre el agua que sobre la tierra, en ese momento se convierte en un nene de pecho que pide a gritos la ayuda de mamá.

Así están muchos economistas, se les apagó la luz del norte, esa simple luz que no es necesario ni entenderla ni conocerla, tampoco es necesario saber como opera ni quien la opera, y mucho menos saber si beneficia a todos o a unos pocos. Era esa luz que permite callar cualquier voz de pánico o aquella que pedía una simple prudencia a la hora de alejarse de la costa.

Aquella que permitía tener respuesta a todo tipo de pregunta, aquella que permitía aplacar interrogantes con sólo señalar la luz. Como en un acto de fe casi le permitía tener un dios sin ser religioso.

Atontado por el trueno que anuncia que la tormenta está a uno pocos metros y ciego por la falta de rumbo que otorgaba el faro. En ese mismo momento en que una persona recuerda toda su vida en sólo un segundo, es que este economista se pregunta por qué no supo escuchar la otra campana, por qué no dejó lugar a que el consenso también puede equivocarse.

La luz lo terminó encegueciendo y de hecho ya no veía nada desde mucho antes que se apague la luz.

Ya es tarde para ir a la biblioteca a buscar respuestas, un libro no es una balsa. Y difícilmente puedas fijar ideas con el agua en los tobillos....

Si no decime porque al GM está a punto de declarar la quiebra. ¿No es que ellos producen los autos y nosotros las bananas?

Porque el Citi esta a horas de ser estatizado? No es que ellos tienen un sistema financiero sólido y nosotros un algo similar a un kiosco?

No todo lo que brilla es oro, eso ya lo sabemos, como también que no todo lo que ilumina tiene luz propia. Si no mira la luna, que es la única que ilumina tus últimas horas.....

Larry de viernes

15 comentarios:

Il Capo dijo...

Muy bien 10, Larry.

Ahora, los economistas (y los que no lo somos) de la otra campana tienen que ser lo suficientemente fuertes como para no permitir que la patraña del libre mercado vuelva a instalarse apenas pase el temblor...

Horacio Aldo Cingolani dijo...

No se, creo que la historia de la economía se escribe una sola vez. La economía es muy compleja, y todos los parámetros pasan por la mente de los hombres que preocesa los datos pasándolos por una extraña máquina que jamás abremos del todo como funciona.

Pienso que si el sistema financiero fuera más y mejor controlado por una sociedad decente y seria, todo funcionaría mejor. Pensé lo siguiente:

-Desde hace pocos años (100 o 300) hemos creado una serie de papeles que representan valores, la moneda, los créditos, las acciones y muchos otros.

-El ratio entre papeles y valores reales ha ido creciendo y hoy se llega a que los papeles son un porcentaje importante de los bienes reales (lamento no tener datos concretos para el mundo o para países).

-Los papeles que representan valores casi no existían antiguamente. Se operaba por trueque o por la memoria de la deuda. La creación de la moneda fue un gran avance de la civilización, que conlleva un gran riesgo. Al sumar las acciones, el crédito y otros papeles el riesgo se multiplica, junto con las ventajas.

-La economía puede ser explosiva (realimentada) debido a que sus elementos somos los seres humanos (muy distintos a las moléculas de los gases perfectos que se comportan de forma regular), que reaccionamos, por susto, contagio, y otras emociones.

-Si un tipo tiene valores reales (su auto, su departamento, etc) y papeles (moneda, divisas, acciones, créditos, bonos, etc...), por causas muy comunes puede sospechar que sus papeles dejarán de ser convertibles (en alguna medida) en valores reales, puede hasta entrar en pánico.

-La profundidad del temor y su extensión determinan la magnitud de la crisis. Sabemos que la economía debe moverse lentamente (pues es un sistema poco estable), y un cambio profundo, aún parcial, se extiende a toda la economía. Tal crisis puede representar porcentajes muy altos de retroceso de la producción.

-Cuando las naciones estatizaron el papel moneda, atenuaron un elemento generador de crisis. Hoy en día los otros papeles privados que operan como moneda, han crecido alarmantemente y son un evidente ingrediente de las crisis. La administración social de tales papeles, como el crédito y otros sería un ingrediente anticrisis.

-Lo dicho es muy general y, a mi entender, muy claro. Pero requiere de mucho más análisis y propuestas de soluciones que no vulneren en nada nuestra libertad y democracia.

El Contrera dijo...

Y un día volvió el gran Larry, procer de la blogosfera argenta. Con sus metáforas divertidas y frases arriesgadas, imprudentes, rebeldes, provocadoras. Larry, usted siempre pone color en el blanco!!!!

PD: Usted quiere decir que por ejemplo, por nombrar, tenemos a un economísta como Jorgito Avila convertido en un nene de pecho pidiendo ayuda de mamá????

Generico dijo...

Poeta, maestro...

que poder para utilizar la metáfora, por dió.

Lástima que al final la caga y hace explícita la alegoría, por que sino... ni le digo

escriba dijo...

Grosso !! No entienden nada !! Se les cayó todo encima !!
Saludos !

ElRuso dijo...

Ahora si que entendí eso del "default ideológico" de la derecha.

Anónimo dijo...

Todo bien pero la metáfora no, si ud. navega hacia el faro se hace mierda contra la costa.

El faro es mera referencia, generalmente de un accidente geográfico hacia el cual NO hay que enfilar. No es un fly to quality ni mucho menos un destino. Es una referencia.

Sería deseable organizar el pensamiento propio sin necesidad de contar con faros, boyas o señales contrarias a las que oponerse.

Andrés el Viejo dijo...

Larry, muy bueno. Se ve que cargó las pilas en las vacaciones.

Lic. Baleno dijo...

Quizas estemos viendo como la ciencia economica reasume su lugar entre las ciencias sociales y pierde ese aire de ciencia autonoma que jamas tuvo sustento...

Anónimo dijo...

¿larry y todos los ilustres que comentan aca se creen entenderlo todo? ¿se creen dueños de la verdad? lo unico que hacen es seguir la corriente de la mayoria, sus cabecitas abstraen de la misma manera, todos sus comentarios son iguales, la misma cosmovision de la que no pueden escapar...siguen todos el mismo faro, el faro que esta de moda

Andrés el Viejo dijo...

¡Ilumínenos, Anónimo! Esperamos ansiosos las perlas de su infinita sabiduría.

Larry dijo...

Veo que gustó el pequeño relato con gusto a viernes, gracias a todos por la buena onda.

Saludos

Larry

P.D.: y para que quede claro el único que ilumina en la blogosfera, es el Glorioso Blog Iluminatios…, parada obligada en mi recorrido diario de mis blogs favoritos.

L! dijo...

Es que como dijo el gran poeta yorugua Jorgito D., lo que importa en verdad son los doce segundos de oscuridad...

Rodrigo dijo...

El problema es que el faro era referencia para todos -- inclusive para la contra, por oposición.

Como marca Larry, el sistema financiero de USA no era tan sólido (cosa que muchos economistas de la escuela austríaca venían planteando también) lo que no quiere decir que el nuestro sea bueno. De hecho es bastante pobre -- da poco crédito y caro, a un universo muy limitado de receptores.

Algo parecido puede decirse en la industria automotriz.

Ojo que el faro se apagó pero los islotes siguen ahí.

Alex De Large dijo...

Ohh buen Larry, faltaba mas!